Podemos decir que fue difícil ver como recibías todas estas vacunas con llanto. Tu mami se quebró contigo, pues le duele el alma al verte llorar. Es que no estamos acostumbrado a que llores. Pero hay que hacer de tripas, corazón pues es por tu bien. La enfermera que nos atendió nos comentó que gran parte del bienestar entregado por esta vacuna corresponde a minimizar las consecuencias de las enfermedades que ayuda a paliar. En el proceso de vacunación nos acompañó tu tía Marcela.
Después de la clínica fuimos a buscar la sillita para el auto que te "regaló" la clínica, así que ya tienes silla hasta los 4 años (quizás un poco menos). Luego fuimos a la casa de tu madrina (quien aparece en la foto contigo en los brazos), ya que nos invitó a almorzar ... ella también estuvo a la hora de vacunarte, y sufrió un poquito nuestra impotencia ...
Bueno, ya son casi dos meses los cuales has estado con nosotros, y en este tiempo has crecido mucho, es mucha la ropita que ya no te queda, junto con que debemos cambiar pronto la talla de los pañales que usas ... es el tiempo que pasa ... rápido y volando ... especialmente cuando todo esto se disfruta tanto.
Tu papi.